Cómo ponerse más moreno en verano

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Llega el verano y con él las irremediables ganas de lucir una piel bronceada que realce nuestra belleza natural. Todos anhelamos presumir ese tono dorado que refleja salud, vitalidad y bienestar.

Sin embargo, no siempre es sencillo lograr el bronceado que deseamos. La exposición prolongada e irresponsable al sol puede provocar serios daños a nuestra piel, desde quemaduras hasta un envejecimiento prematuro.

Mejores consejos para ponerse más moreno en verano

Por ello, es importante aprender a broncearnos de forma segura, estimulando la producción de melanina sin comprometer nuestra salud. Existen múltiples recomendaciones para aprovechar los rayos del sol eficientemente y potenciar ese bronceado natural que realza nuestra belleza.

En este artículo te compartimos los mejores consejos para que logres ponerte más moreno este verano, cuidando tu piel y previniendo daños a largo plazo.

Descubre cómo preparar tu piel, elegir el protector solar adecuado, hidratarla correctamente y muchos tips para potenciar y prolongar tu bronceado.

Con estos sencillos pero valiosos consejos, podrás presumir este verano un bronceado sano, duradero y envidiable. ¡Comencemos!

Prepárate gradualmente

Es tentador querer obtener un bronceado oscuro desde el primer día de playa o piscina, pero forzar un bronceado rápido e intenso puede ser extremadamente dañino para tu piel.

Lo más recomendable es comenzar de forma gradual y progresiva para darle tiempo a tu cuerpo de adaptarse y empezar a producir melanina de manera segura.

Si tu piel es clara o muy sensible, empieza con sesiones cortas de solo 10 a 15 minutos bajo el sol directo. Luego ve aumentando el tiempo de exposición muy paulatinamente, unos pocos minutos más cada día. De esta manera le estás dando un respiro a tu piel para aclimatarse a los rayos UV sin quemarse ni irritarse.

Unos días antes de empezar con tu rutina de bronceado, prepara tu piel exfoliándola suavemente con un guante, esponja o gel exfoliante para eliminar las células muertas de la capa superficial. Esto te ayudará a conseguir un bronceado más uniforme, parejo y duradero, previniendo la aparición de manchas o zonas de distinto tono.

Usa protector solar

Mucha gente piensa erróneamente que usar protector solar impide o dificulta lograr un bronceado.

Todo lo contrario, aplicar abundante protector solar de manera correcta es indispensable para conseguir un bronceado saludable, duradero y sin riesgos para tu piel.

Lo ideal es elegir un protector solar con factor de protección solar (FPS) 30 o mayor si tu piel es clara o sensible. Lee atentamente las recomendaciones de acuerdo a tu tipo de piel antes de comprarlo. Aplícalo sobre toda la piel expuesta al sol al menos 30 minutos antes de salir, para darle tiempo a que penetre en la dermis.

Los protectores solares son barreras que ayudan a filtrar la radiación UVB, que es la responsable de provocar las peligrosas quemaduras solares. Pero a la vez permiten el paso de los rayos UVA, que son los que activan la producción de melanina y broncean tu piel.

Toma el sol a las horas adecuadas

Evita la exposición solar en las horas centrales del día, entre las 11 de la mañana y las 4 de la tarde, cuando los rayos ultravioleta son más intensos. Es mejor tomar el sol temprano en la mañana o al atardecer cuando sus rayos son más suaves.

También puedes continuar bronceándote los días nublados. Aunque no sientas el calor del sol directo, sus rayos UV igualmente atraviesan las nubes y siguen siendo efectivos.

Hidrata tu piel

La hidratación es clave para una piel sana y ayuda a prolongar el bronceado. Bebe abundante agua antes y después de tomar el sol y aplica crema humectante por la mañana y por la noche. Escoge cremas que contengan aceites naturales como el de oliva o cacahuate.

Los aceites reflejan la luz y potencian el bronceado, además de suavizar e hidratar en profundidad. También puedes usar leche bronceadora un par de veces por semana para realzar tu tono.

Aliméntate sanamente

Llevar una dieta saludable te ayudará a broncearte mejor. Consume alimentos ricos en betacaroteno, como zanahorias, calabaza, melón y espinacas. Este antioxidante se transforma en vitamina A, esencial para la producción de melanina.

También incrementa el consumo de pescados grasos como el salmón y aguacate, excelentes fuentes de ácidos grasos omega 3 que hidratan tu piel desde adentro. Y no olvides tomar mucha agua para mantenerte bien hidratado.

Ten cuidado con ciertos medicamentos

Algunos medicamentos como los antibióticos y antiinflamatorios pueden aumentar la sensibilidad al sol. Si estás bajo tratamiento consulta a tu médico antes de exponerte al sol para prevenir reacciones en la piel.

Y modera el uso de desodorantes y perfumes, pues varios contienen ingredientes fotosensibles. Es mejor aplicarlos en áreas cubiertas que no reciban el sol directo.

Cuida tu piel después del bronceado

Una vez que hayas conseguido ese tono dorado que deseabas, debes tomar medidas para conservarlo por más tiempo y cuidar la salud de tu piel. Usa protector solar a diario, hidrata constantemente tu piel y consume alimentos antioxidantes como frutas y verduras de colores.

También exfolia suavemente tu piel dos veces por semana para eliminar las células muertas y que luzca luminosa. De esta forma podrás presumir un bronceado saludable este verano.

Ponerse moreno en verano es posible si tomas las precauciones necesarias. Broncearse no tiene por qué ser sinónimo de piel dañada. Siguiendo estos sencillos consejos, podrás estimular la melanina de forma segura para presumir una piel bronceada y radiante.

Lo importante es ser paciente, broncearse gradualmente y proteger tu piel en todo momento. ¡Disfruta sensatamente este verano de un bronceado envidiable!